Impresiones de mi viaje al Perú (Junio / Julio de 2015)

Cumbe Mayo (Cajamarca)
Cumbe Mayo (Cajamarca)

Mi primer viaje al Peru me ha dejado una viva impresión. Esta bitácora las explica.

 

La situación geográfica

El Perú es una nación enorme, de casi 1.3 millones de kilómetros cuadrados. Además de la enormidad esta la diversidad. El Perú tiene tres zonas claramente diferenciadas. La costa de norte a sur hacia el océano pacifico. La sierra en el centro y configurada por el macizo de los  Andes. Con una altura de entre 2000 y 6000 msnm, la sierra tiene un clima extremo. Frío por la noche en las alturas y calor o templado durante el día. En la sierra se encuentra Cajamarca caital de una provincia y capital de una región. La tercera zona geográfica es la selva amazónica. Esta vez no hemos ido a la selva.

La población

El Perú es un crisol de gentes: Junto con la raza blanca centroeuropea; existe una población con rasgos asiáticos venidos sobretodo de el Japón; la población de los Alpes de raza cobriza y descendientes de los antiguos Incas y la población negra. En medio todas las mezclas posibles.

Dos anécdotas

He estado en el Perú dictando unas clases y unas conferencias para dos Universidades. La Universidad César Vallejo, en honor del poeta Peruano, de Lima y la Universidad Privada Antonio Guillermo Urrelo de Cajamarca. En ambas universidades he asistido a sendos congresos. En el caso de la UCV un curso sobre el Fraude Inmobiliario y en la segunda un Congreso sobre Derecho Civil, Procesal y Arbitraje. En ambas Universidades han ocurrido sendas anécdotas que son las que me han llamado la atención.

 

La primera anécdota se produce en el transcurso de una Ponencia en la UCV el  domingo día 28 de Junio. Alguien menciona la palabra Asangaro. Cómo no entiendo el significado le pregunto a la Directora de la Escuela de Derecho, la encantadora Gioconda Bellomo que significa “Asangaro” y me indica que es una calle de Lima famosa por que en ella se obtienen con facilidad falsificaciones.  No podemos hablar más pues estamos en medio de la exposición del ponente así que al final de la misma le vuelvo a preguntar más detalles sobre “Asangaro”. Es una expresión coloquial que pone de relieve un problema –después lo calificaré- de la situación legal en el Perú. En la calle Asangaro –como también en otros lugares del Perú- se hacen las mejores falsificaciones del país. Falsifican una escritura pública, un documento de Identidad, un Pasaporte, un partida de defunción. En fin, Asangaro –que además esta a una manzana del Palacio de Justicia- es un centro de falsificaciones de primer nivel.

 

Dejamos aquí la anécdota de Asangaro para contar la segunda anécdota. Esta se produce en Cajamarca. La UPAGU tiene a bien concederme el título de Doctor “Honoris Causa” y entre los regalos me obsequian con un libro sobre las “rondas campesinas” de el Perú. Inmediatamente me llama la atención el título y en el vuelo de vuelta a Lima  leo una parte del libro para conocer que son las rondas campesinas. Las rondas campesinas son una milicia civil –las rondas- que patrullan –rondan- en la Sierra del Perú y que Administran Justicia.

El fenómeno empezó en los años 70 en Cajamarca como un sistema de perseguir pequeños delitos pero que afectaban mucho a la convivencia y a la comunidad. Partiendo de unas bases muy propias las rondas campesinas imRONDAS CAMPESINASparten Justicia pero de un forma  muy peculiar. Ante el delito las rondas investigan, capturan al delincuente y en una Asamblea popular imparte Justicia de forma singular. La Asamblea persigue que el ladrón confiese su delito, pida perdón, acepte el castigo y la reparación y así vuelva a ser readmitido en la comunidad. Esta singular forma de organización nace por la dificultad de hacer Justicia en las Comunidades indígenas de la Sierra peruana. La Constitución del ao 1993 avala las Rondas  si bien sus procederes en algunos casos ha dado lugar a mucha controversia en el Perú.

 

Mi impresión

 

Perú ha dejado en mi ánimo una viva impresión: la grandeza de sus gentes, su buen corazón, su bondad natural y su cariño son muy llamativos. La explosión económica que vive el país también es digna de mención pero es un crecimiento muy desigual y a veces con una absoluta falta de planificación.

 

Las dos anécdotas han confirmado una primera impresión al ver Lima y Cajamarca.  Esta impresión no es otra que la falta de un Estado fuerte que pueda ejercer su imperio por todo el país. No es una crítica, es una constatación. Asangaro significa la tolerancia con el delito organizado y las Rondas campesinas suponen la imposibilidad del Estado de impartir Justicia de forma viable a  todos sus ciudadanos.

Si elevamos las anécdotas a categoría se puede concluir que el camino de prosperidad que ha iniciado el Perú pasa por fortalecer el Estado como tal. Esto ocurrirá así pues el Estado  en un país que camina hacia al desarrollo vera su papel potenciado. Quedan aún varios años pero no puede existir otra alternativa. En el caso de que el Estado no asuma su papel, y por lo tanto no puede garantizar los derechos básicos del ciudadano en una democracia, vida, libertad y propiedad, será difícil el  auténtico progreso en Perú.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies